En la industria química, donde el rendimiento continuo de las máquinas es crítica para la producción y la seguridad, los problemas de lubricación insuficiente o mal gestionada siguen siendo una causa común de paradas no planificadas. Según estudios del Instituto de Ingeniería Industrial (IIE), hasta un 37% de las averías en equipos como trituradoras de impacto PFW se deben a fallos en el sistema de lubricación —especialmente en entornos con altas temperaturas y corrosión.
Los sistemas de lubricación centralizada modernos no solo automatizan el proceso, sino que también ofrecen control preciso mediante tres funciones clave:
En entornos como plantas de procesamiento de materiales corrosivos o calientes (por ejemplo, cloruros metálicos o residuos orgánicos), la lubricación tradicional es ineficaz. El sistema centralizado mejora directamente:
| Indicador | Antes (lubricación manual) | Después (centralizada) |
|---|---|---|
| Tiempo medio entre mantenimientos | 45 días | 120 días (+167%) |
| Detección temprana de fallos | Baja (70%) | Alta (95%) |
| Contaminación por grasa | Elevada | Mínima |
Además, reduce la necesidad de intervención humana —una ventaja crítica en países como España o Argentina, donde la mano de obra especializada es escasa y costosa. La reducción del 40% en horas de mantenimiento mensuales ha sido reportada por varias fábricas de cerámica y plásticos reciclados en América Latina.
Una planta en Chile tuvo que detener su línea de producción durante 72 horas debido a un rodamiento quemado causado por falta de lubricación. Tras analizar la causa raíz, descubrieron que el sistema manual no registraba niveles de presión ni distribución uniforme. Ahora, con un sistema centralizado integrado, han alcanzado un 98% de disponibilidad del equipo durante 18 meses consecutivos.
Consejo práctico: Realice auditorías trimestrales de su sistema de lubricación. Incluso si usa tecnología avanzada, pequeñas variaciones en presión o flujo pueden indicar problemas emergentes antes de que afecten el rendimiento.